Rosa… de lejos, Herencia de amor, Cara a cara, Llévame contigo, Duro como la roca, frágil como el cristal, Por siempre mujercitas, Regalo del cielo y Alta comedia, fueron solo algunos de los éxitos televisivos que protagonizó Pablo Alarcón. Sin embargo, contrariamente a lo que muchos creían, a punto de cumplir sus 79 años el actor no tiene su vida para nada resuelta. En agosto del 2023, todos se sorprendieron al enterarse de que estaba haciendo teatro “a la gorra” en la plazoleta Chabuca Granda, de Recoleta, para poder pagar sus cuentas. Pero él, sin avergonzarse, reconoció que tenía que rebuscárselas de alguna manera para solventar sus gastos. “Tengo una jubilación mínima y la plata no me alcanza para un carajo”, dijo entonces.
Lo cierto es que, a mediados del mes de mayo, Alarcón sufrió un grave problema de salud por el que debió pasar dos meses y medio internado. Todo empezó con una neumonía bilateral, pero luego siguió con una operación a corazón abierto. La encargada de informar sobre su cuadro en ese momento fue Claribel Medina, la madre de sus hijas Antonella y Agostina. Y hubo mucha preocupación por su estado. Hasta que, finalmente, recibió el alta y pudo volver a su casa. Ahora, en tanto, el hombre ansía terminar con su recuperación para poder volver a actuar.
Según contó en diálogo con Infobae, el reconocido actor no puede dejar su trabajo debido a su situación económica, que no ha cambiado demasiado desde aquellas declaraciones: “Tengo lo mínimo, pero lo tengo. Obviamente, vivo muy ajustado. Yo no tengo ningún plan ni fui indemnizado por haberme tenido que ir del país. Así que vivo de mi jubilación, pero no me alcanza. Y uso mis ahorros, que cada vez son menos”.
En esta línea agregó, “yo tengo la suerte de tener mi casa y un pequeño ahorro que me permite sobrellevar esto. Pero, si no, estaría en La Casa del Teatro, que por suerte ahora me enteré de que le conectaron el gas”.
Bajo este contexto, Alarcón aseguró sentir tristeza “porque estamos en un país saqueado y empobrecido por gobiernos corruptos, a los que lo único que les interesa es robar. No hace falta más que mirar las noticias del día, ¿no? Lo de Alberto Fernández es un caso, pero hay miles de funcionarios que han metido la mano. Y nosotros somos los responsables de eso porque los votamos”, reflexionó.
























