Irán afirmó haber atacado con éxito posiciones militares estadounidenses en las bases aéreas de Al Udeid (Qatar) e instalaciones en Irak, en represalia por los recientes bombardeos estadounidenses sobre complejos nucleares iraníes. El anuncio coincidió con el cierre del espacio aéreo qatarí por razones de seguridad y reportes de fuertes explosiones y sirenas en Lusail, cerca de la base de Al Udeid. La televisión estatal iraní mostró imágenes de archivo de misiles, sin especificar el tipo de armamento utilizado.
Este ataque es la última escalada en una crisis que comenzó con la «Operación Espada de David» de Israel contra instalaciones nucleares iraníes el 13 de junio. Estados Unidos se unió con la «Operación Martillo de Medianoche» el 21 de junio, bombardeando Fordo, Natanz e Isfahán. Irán respondió el 22 de junio con ataques contra Tel Aviv.
La comunidad internacional expresa su preocupación. El Kremlin advirtió que los ataques a Irán son un golpe al régimen de no proliferación nuclear, mientras que el Ministerio de Relaciones Exteriores ruso denunció un daño a la credibilidad del TNP. Una encuesta de YouGov revela que la mayoría de los británicos cree que el Reino Unido debe mantenerse al margen del conflicto, priorizando evitar la escalada sobre mantener buenas relaciones con Estados Unidos. El ministro británico de las Fuerzas Armadas negó la participación británica en los ataques.
Pakistán, por su parte, advirtió sobre el riesgo de un conflicto regional más amplio y llamó a todas las partes a buscar una solución pacífica a través del diálogo y la diplomacia, recalcando la importancia de adherirse al derecho internacional y los derechos humanos.
