La crisis económica y los sueldos por debajo de niveles aceptables están provocando una exodización sin precedentes de personal en las Fuerzas Armadas, con un impacto particularmente grave en la Armada Argentina.
El ministerio de Defensa, liderado por Luis Petri, convocó recientemente a una reunión con el almirantazgo ante la gran cantidad de bajas registradas: hasta julio de 2025, 234 oficiales y suboficiales solicitaron su retiro, una cifra histórica que podría duplicarse hacia fin de año.
Según el medio N.A., el problema no se relaciona con la vocación de los militares, sino con salarios deprimidos y falta de oportunidades de carrera, especialmente entre los cuadros medios. A pesar de los aumentos parciales de octubre de 2024, marzo y agosto de 2025, los sueldos de algunos rangos apenas superan los 500.000 pesos, lo que deja a muchos efectivos profesionales con dificultades para llegar a fin de mes.
Un ejemplo de la escala salarial actual:
Teniente de Navío / Capitán: $1.096.752
Subteniente / Guardiamarina / Alférez: $796.487
Voluntario 2ª / Marinero 2ª: $590.214
La baja remuneración ha llevado a que militares con años de formación profesional busquen empleo en el sector privado, donde sus ingresos superan ampliamente lo que reciben en actividad.
La crisis no se limita a la Armada, hasta fines de junio, más de 2.200 efectivos de las tres fuerzas habían pedido la baja, incluyendo 257 oficiales del Ejército y 193 aviadores de la Fuerza Aérea. En provincias como Córdoba, varios oficiales se integraron a la fuerza provincial antinarcóticos.
Los expertos alertan sobre las consecuencias, pérdida de recursos humanos altamente capacitados, impacto en áreas críticas de investigación y afectación de la disponibilidad de capacidades clave para la defensa nacional.
