El hombre de 42 años que había sido arrastrado por su propia camioneta en una calle con fuerte pendiente del barrio Atardecer no logró recuperarse y quedó con diagnóstico de muerte cerebral irreversible. Permanece internado en el Hospital Regional.
El episodio ocurrió el martes alrededor de las 20:15 en la calle Punta Loma. De acuerdo con la información policial, el vehículo se encontraba detenido mientras la pareja que viajaba en él intentaba intercambiar roles al volante. En ese momento, la camioneta se fue sola cuesta abajo.
El hombre corrió a ponerse frente al rodado para frenarlo y evitar que siguiera avanzando. La maniobra salió mal: el impulso del vehículo lo superó y terminó pasándole por encima. Las lesiones fueron críticas desde el primer momento, con un fuerte compromiso neurológico.
Fue trasladado de urgencia al hospital y quedó en terapia intensiva. Este miércoles, los médicos confirmaron el cuadro de muerte cerebral, consecuencia directa del golpe sufrido.
Las actuaciones quedaron en manos de la Seccional Tercera, que tomó declaración y realizó las pericias de rigor para reconstruir el hecho.
























