A fines de febrero de 2026, este reconocido espacio gastronómico y recreativo cerrará sus puertas definitivamente, dejando un vacío no solo en la comunidad local, sino también como un símbolo de la crisis económica que azota esta región patagónica. Lo que comenzó como un sueño familiar se transforma en una despedida cargada de gratitud, pero también de inevitabilidad ante un contexto regional de despidos masivos, recortes presupuestarios y una economía en contracción.
Umami, ubicado en el corazón de Rada Tilly, no era solo una confitería: era un punto de encuentro vital para la vida social de la zona. «Después de estos años increíbles, queremos contarles que a fines de febrero cerraremos las puertas», anunciaron los propietarios en un emotivo mensaje difundido en redes sociales. «Este lugar nació como un sueño familiar y gracias a ustedes se convirtió en un espacio lleno de vida. Fue lugar de meriendas interminables, cumpleaños, casamientos, reuniones, tardes de juegos, talleres para chicos, encuentros entre amigos y momentos en familia que vamos a guardar para siempre». Las palabras, cargadas de nostalgia, resaltan cómo el local vio «a los chicos crecer entre nuestras mesas, compartir risas y acompañar tantas historias», convirtiéndose en «el regalo más grande» para sus dueños.
La noticia, confirmada a través de un comunicado oficial, no sorprendió del todo a los vecinos. En los últimos meses, el impacto de la crisis ha sido evidente en la villa balnearia y el flujo de clientes fluctua en distintos rubros.
«Gracias por elegirnos, por confiar en nosotros y por hacer de este lugar algo tan especial. Nos despedimos con el corazón lleno y profundamente agradecidos», concluye el mensaje, invitando a un último encuentro en estos días finales.
La provincia de Chubut, motor histórico de la industria petrolera y pesquera en la Patagonia, enfrenta en 2026 uno de sus peores momentos. Más de 6.000 puestos de trabajo se perdieron solo en el sector petrolero en los últimos años, con empresas como YPF reduciendo operaciones y dejando áreas como Manantiales Behr en un limbo de inversiones paralizadas y producción en retroceso. La crisis en la pesca y la caída del turismo, agravada por incendios forestales que arrasaron la región cordillerana, han multiplicado los cierres de negocios y las suspensiones laborales. Según datos recientes, la conflictividad laboral se duplicó en los últimos cuatro meses debido a las políticas de ajuste implementadas por el gobierno nacional, con despidos representando el 63,6% de los conflictos, seguidos por cierres de empresas (12,3%) y situaciones de crisis económica (7,8%).
Mientras los dueños de Umami invitan a «compartir un último momento juntos», la comunidad se pregunta di Rada Tilly seguirá el efecto de cierres de comercios que ocurre en Comodoro. En Chubut, la esperanza reside en inversiones productivas que reactiven el empleo y el consumo, pero por ahora, el silencio de las persianas bajas resuena como un eco de tiempos mejores.
























