La Tierra alcanzó el punto medio de su vida útil según los modelos científicos actuales. Con una edad estimada de 4.500 millones de años, el planeta transita la mitad de su existencia dentro del ciclo natural del Sistema Solar, antes de que los cambios evolutivos del Sol modifiquen de manera irreversible las condiciones que hoy permiten la vida.
De acuerdo con proyecciones astronómicas, dentro de 4 a 5 mil millones de años el Sol agotará el hidrógeno de su núcleo y comenzará a expandirse hasta convertirse en una gigante roja. Ese proceso implicará un aumento significativo de su tamaño y temperatura, lo que podría provocar la absorción de Mercurio y Venus y dejar a la Tierra inhabitable, o incluso consumirla.
Aunque se trata de un fenómeno extremadamente lejano en el tiempo y sin impacto inmediato para la humanidad, los especialistas señalan que forma parte de la evolución natural de estrellas como el Sol. El escenario refuerza la dimensión del tiempo cósmico y la naturaleza finita de los sistemas planetarios, incluso cuando a escala humana parecen permanentes.
























