Lo que comenzó como una tendencia juvenil en redes sociales se convirtió en un fenómeno global. El diario estadounidense New York Post publicó en las últimas horas un extenso artículo sobre el auge de los “therians” en Argentina, destacando el crecimiento del movimiento en Buenos Aires y su expansión a partir del impacto viral de TikTok.
Según la publicación, adolescentes que se identifican mental, espiritual o psicológicamente con animales no humanos se reúnen en plazas porteñas para realizar actividades inspiradas en comportamientos animales, como correr en cuatro patas, saltar obstáculos o interactuar en “manadas”.
El hashtag #therian acumula millones de publicaciones y Argentina figura entre los países con mayor participación en América Latina. El fenómeno, sin embargo, no es exclusivo del país: en Estados Unidos y Europa también se registran comunidades organizadas que comparten contenidos bajo etiquetas como “quadrobics”, práctica que consiste en desplazarse en cuatro patas, y realizan encuentros presenciales similares.
La creciente visibilidad generó reacciones diversas, desde burlas hasta debates más profundos sobre identidad y adolescencia. Especialistas consultados señalaron que, en la mayoría de los casos, se trata de una identificación simbólica vinculada a procesos propios de exploración juvenil, aunque advierten sobre posibles riesgos si deriva en aislamiento extremo o conductas peligrosas.
Con referentes que suman cientos de miles de seguidores y convocatorias que reúnen a decenas de participantes, los therians dejaron de ser una curiosidad de internet para convertirse en un fenómeno cultural en expansión y parte de la conversación pública internacional.






















