El Fondo Monetario Internacional (FMI) volvió a poner el foco sobre el Impuesto a las Ganancias en Argentina y recomendó ampliar la cantidad de trabajadores alcanzados por el tributo. Entre las sugerencias planteadas se encuentra bajar el piso salarial desde el cual se comienza a pagar y modificar las escalas para incluir a empleados de mandos medios y personal calificado.
La discusión genera especial atención en la Patagonia, donde históricamente existe un tratamiento diferencial por el mayor costo de vida. Actualmente, el esquema de Zona Patagónica permite un margen un 22% más alto antes de comenzar a tributar. Sin embargo, todavía no está definido si ese beneficio continuará vigente en una eventual reforma impulsada por el Gobierno nacional.
De concretarse una reducción del piso por debajo del millón de pesos, un trabajador con un salario bruto de $1.200.000 podría quedar alcanzado por el impuesto. En ese escenario, la retención no se aplicaría sobre el sueldo completo, sino únicamente sobre el excedente respecto del mínimo fijado.
Por ejemplo, si el nuevo piso fuera de $1.000.000, el cálculo se haría sobre los $200.000 restantes. En la escala más baja del tributo, que suele ubicarse entre el 5% y el 9%, el descuento mensual rondaría entre los $10.000 y los $18.000, dependiendo también de deducciones declaradas como hijos a cargo, alquiler o personal doméstico.
La situación también despierta preocupación entre trabajadores temporarios vinculados a la actividad invernal en ciudades turísticas como Bariloche. En esos casos, aunque el empleo dure solo algunos meses, el empleador debe retener Ganancias calculando como si ese ingreso se mantuviera durante todo el año.
Sin embargo, al tratarse de trabajos de temporada, el total anual muchas veces no supera el mínimo imponible. Por eso, una vez finalizado el contrato, el dinero retenido debería ser reintegrado o quedar como saldo a favor para ser reclamado posteriormente ante la AFIP.






































