Matias Morla abogado y amigo de Diego Maradona, publicó un fuerte descargo en las redes sociales. Denunció que la ambulancia tardó más de media hora en llegar al barrio privado San Andrés para asistir al Diez, quien murió este miércoles debido a una “insuficiencia cardíaca aguda”.
“La ambulancia tardó más de media hora en llegar, lo que fue una criminal idiotez. Este hecho no debe ser pasado por alto y voy a pedir que se investigue hasta el final de las consecuencias. Como me decía Diego: ‘vos sos mi soldado, actuá sin piedad’”.
“Siento en mi corazón la partida de mi amigo a quien honré con mi lealtad y acompañamiento hasta el final de sus días”, comenzó el comunicado. “Es inexplicable que durante 12 horas mi amigo no haya tenido atención ni control por parte del personal de la salud abocado a esos fines”, agregó.
La investigación la lleva adelante la Fiscalía General de San Isidro bajo la carátula “Maradona, Diego Armando S/ Averiguación causales de muerte”. Como parte de la misma, funcionarios designados por el fiscal General de San Isidro Dr. John Broyad les tomaron declaraciones testimoniales a las personas que en las últimas horas acompañaron al Diez en su casa del Barrio Privado San Andres, ubicado en la localidad de Benavidez.
A partir de las entrevistas realizadas, se estableció que la última persona que lo vio con vida fue su sobrino el martes a las 23. También se determinó que en esa fecha se encontraban en la vivienda el asistente del exfutbolista, un empleado contratado para su seguridad física, una enfermera y una cocinera.
Según detalló la fiscalía, recién a las 11.30 del miércoles llegaron a la casa el psicólogo y la psiquiatra personales de Maradona, quienes fueron los primeros en entrar a su habitación.
A continuación, los profesionales se dirigieron “verbalmente” al Diez, que aparentaba estar dormido, pero no les respondió. Fue entonces cuando llamaron al sobrino y al asistente, que trataron de despertarlo “sin observar, en principio, la existencia de signos vitales”. Finalmente, estos le pidieron ayuda a la enfermera y la psiquiatra, que intentaron reanimarlo con maniobras de RCP, aunque sin éxito.
Ante esta situación, desde el domicilio requirieron la presencia de ambulancias de distintos prestadores. Además, llamaron a un médico cirujano vecino del barrio, que una vez allí siguió con las maniobras. Sin embargo, tampoco consiguió reanimarlo y la muerte de Maradona fue constatada por el médico clínico que llegó poco después en uno de los móviles solicitados.
























