La clasificación de la Selección argentina a la final del Mundial 2026 dejó una imagen que trascendió lo deportivo. Tras el triunfo por 2-1 sobre Inglaterra en Atlanta, un grupo de futbolistas desplegó sobre el césped del Mercedes-Benz Stadium una bandera con la inscripción «Las Malvinas son argentinas».
El mediocampista Giovani Lo Celso fue uno de los encargados de colocar la bandera en una de las áreas del estadio, acompañado por varios de sus compañeros, una vez finalizado el encuentro que selló el pase de la Albiceleste a la definición del certamen.
El gesto se produjo días después de que el entrenador Lionel Scaloni buscara descomprimir la carga simbólica del partido al señalar en conferencia de prensa que el enfrentamiento con Inglaterra debía entenderse únicamente como «un partido de fútbol» y pidió no mezclarlo con la Guerra de Malvinas.
La aparición de la bandera también contrastó con las medidas de seguridad dispuestas para el encuentro, considerado de alto riesgo por las autoridades estadounidenses. En la previa, la FIFA y distintos organismos de seguridad habían coordinado un operativo con más de 1.600 efectivos y advirtieron que no se permitiría el ingreso de elementos con mensajes políticos o de odio dentro del estadio.
En ese contexto, la ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, había informado que los simpatizantes no podrían ingresar con banderas, remeras u otros elementos con mensajes de contenido político o racial. Incluso había mencionado específicamente que las referencias a las Islas Malvinas serían retenidas en los controles de acceso.
Sin embargo, una vez concluido el partido, fueron los propios futbolistas argentinos quienes exhibieron sobre el campo de juego una bandera con la leyenda «Las Malvinas son argentinas», una imagen que rápidamente comenzó a circular en redes sociales tras la clasificación de la Selección a la final del Mundial 2026.


































