La Organización Meteorológica Mundial advirtió que el fenómeno podría alcanzar una intensidad sin precedentes hacia fines de 2026, con temperaturas de la superficie del Pacífico hasta 3,8 °C por encima de la media entre noviembre y enero. La ONU reclamó fondos y medidas preventivas ante el riesgo de sequías, inundaciones y crisis humanitarias.
Las Naciones Unidas lanzaron un llamado internacional para anticiparse a los efectos de un posible episodio extremo de El Niño, que podría intensificarse hacia finales de 2026 y generar impactos importantes en distintas regiones del planeta.
La advertencia fue presentada en Ginebra por la secretaria general de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), la argentina Celeste Saulo, junto con el responsable de operaciones humanitarias de la ONU, Tom Fletcher. Ambos reclamaron una respuesta urgente y coordinada para reducir los daños sobre las poblaciones más vulnerables.
El fenómeno puede alterar las temperaturas y las precipitaciones, aumentando el riesgo de sequías e inundaciones. Según Fletcher, las regiones que podrían verse especialmente afectadas incluyen América Latina, África oriental y austral, Asia y el Pacífico, con consecuencias que también podrían profundizar los problemas económicos, los desplazamientos de población y los conflictos.
La ONU pidió financiamiento antes de las emergencias
Como parte de las medidas preventivas, Fletcher informó que se movilizaron más de 50 millones de dólares a través del fondo central de respuesta a emergencias de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU para asistir a once países, entre ellos Chad, El Salvador, Etiopía, Somalia y Sudán del Sur.
El funcionario también instó a los gobiernos, bancos de desarrollo e instituciones financieras a liberar recursos antes de que se produzcan los daños. Entre las prioridades mencionó el envío de suministros para afrontar las lluvias en el Cuerno de África, la provisión de semillas y ganado en el sur africano y la protección de los medios de subsistencia en América Central.
La ONU también pidió reforzar la preparación en Asia y el Pacífico ante la posibilidad de sequías, inundaciones y ciclones.
Advierten que podría superar los registros históricos
Saulo señaló que el episodio podría alcanzar una intensidad excepcional y superar los valores contemplados en las escalas de seguimiento habituales. De acuerdo con la evaluación citada por la OMM, la temperatura de la superficie del mar en el Pacífico podría ubicarse 3,8 °C por encima de la media entre noviembre y enero.
La funcionaria advirtió que nunca se había registrado un valor de esa magnitud en los antecedentes mencionados y recordó que episodios anteriores, con anomalías cercanas a los 3 °C, ya habían tenido consecuencias importantes a escala mundial.
El Niño es un fenómeno climático natural que reaparece cada dos a siete años y se caracteriza por el calentamiento de las aguas superficiales del Pacífico ecuatorial, lo que modifica los vientos y los patrones de lluvia en distintas partes del mundo.
Sin embargo, la OMM aclaró que la intensidad del fenómeno no determina por sí sola la gravedad de sus consecuencias en cada región. Los impactos también dependen de otros factores climáticos, incluidas las condiciones de los océanos Índico y Atlántico.





























