El hecho ocurrió en la Parroquia Medalla Milagrosa en la localidad bonaerense de General Rodríguez, cuando un niño esperaba a su papá que realizaba tareas solidarias con CARITAS, embolsando alimentos para familias sin recursos.
En ese momento, que se entretenía con un teléfono, sufrió el arrebato dentro de la misma iglesia, ante la mirada atónica del niño.
«Desde hace meses venimos sufriendo robos, tanto pertenencias del lugar como de los servidores que se acercan a colaborar”, dijeron fuentes del templo católico a Crónica.
























