Pablo (31) y Noemí (32) decidieron adentrarse en un viaje ni más ni menos que arriba de una leyenda del automovilismo, un Fiat 600. Sí, el famoso fitito. “Coco», que para la pareja Tucumana se convirtió en algo más que un medio de transporte. Es su hogar, su espacio “de fierro” que contuvo las emociones de una loca travesía, ni más ni menos que recorrer la Argentina.
La pareja tuvo como punto de partida Tucumán, y en estos días lograron llegar hasta el “fin del mundo”, Ushuaia. Este lunes, la pareja tucumana planea regresar a sus pagos, esta vez, por Ruta 40 hasta La Quiaca, como parada obligada antes de casa.
La travesía no empezó como lo planeado, comentó Pablo en diálogo con AIRE LIBRE FM “Salimos de Tucumán y los primeros días fueron de terror. Nos agarró el calor insoportable de Santiago del Estero. Terminamos de entrar en Córdoba con una tormenta de viento huracanado, en contra, no podíamos ir a más de treinta. Después un incendio forestal que nos hizo desviar como 200km por el medio Córdoba” explicó el viajero.
Como si fuera poco, el segundo día de viaje, “Coco” empezó a presentar problemas. Según Pablo, a puras penas llegaron a Buenos Aires. “En el segundo día, el auto no andaba y llegamos a Buenos Aires a la 1 de la mañana” comentó.
“Es un tema de energía tuya” le habían dicho por las fallas del fitito. Finalmente, cuando todo parecía desvanecerse y el regreso a casa circulaba por el aire, el Fiat 600 logró ser reparado y emprendió el viaje hacia el sur.
“Venimos disfrutando cada kilómetro recorrido” comentó alegremente la pareja recién llegada a tierras sureñas. “En todo los lugares que estamos yendo nos queremos quedar un día más” agregó Noemi. Juntadas con amigos, asados con gente recién conocida, finalmente la travesía empezaba a tomar ese color que se imaginaban los tucumanos.
“Coco”, el Fiat 600, es muy famoso en redes sociales comenta su dueño. Aunque él aclara “el auto es el que nosotros usamos allá (Tucumán) todos los días, le conozco todos los ruidos. Puede fallar pero no me deja tirado.”
El trío emprenderá el regreso a casa. “La idea es continuar por la Ruta 40 hasta La Quiaca, y después volveremos hasta Tucumán por la ruta 9” afirmó el joven. Pero desde otra perspectiva es el comienzo de la segunda mitad de su aventura. “40 días” es el número que tiró Pablo al sacar cálculos de su sabático viaje.
“Coco”, Juan y Noemí finalizan su estadía en la capital fueguina y seguirán sus aventuras por suelo argentino “a la velocidad que nos permita el viento”.



























