Tras negarle un préstamo personal en el Banco Chubut por figurar en el Veraz, Ana Rita Fuentealba Sepúlveda reconstruye el rompecabezas que empieza con el robo de su Documento Nacional de Identidad (DNI) y termina con una identidad duplicada.
Si bien Ana empieza a sospechar de la extraña situación hacia septiembre de 2018, tras enterarse que figuraba en el Veraz, la historia inicia por octubre de 2017. Momento en que le roban la billetera barrio San Cayetano de Comodoro. La denuncia la formaliza en la Comisaria 6ta.
La Brigada de Investigaciones recolectó documentación aportada por comercios, financieras y bancos.
El apoderado de la sucursal Caleta Olivia de Garbarino, aportó la fotografía de una tal “Fuentealba Sepúlveda” que había concurrido para obtener un crédito.
Finamente la Policía pudo averiguar con la verdadera identificación de la «usurpadora». Ana Iris Morales, domiciliada en barrio San Martín. Había usado el DNI e imitado la firma y hasta la apariencia física de Fuentealba Sepúlveda.
La delincuente de identidad, tenía antecedentes de este modus operandi y ya tenía registros domiciliarios positivos en su entorno familiar.
Con DNI en manos de Morales y una apariencia física que imitaba a la Sepúlveda legítima, había cometido defraudaciones en diversas cadenas de supermercados y casas de electrodomésticos por un total de $206.568,45 y U$S0,49.
Según el fallo del juez Mario Reynaldi, lo hizo mediante “uso ilegitimo y engaño” con el documento. Se presentaba como “Sepúlveda”. Fue condenada a 1 año y 9 meses de prisión en suspenso por uso ilegitimo de documento público y estafa.
Durante dos años Morales –de 53 años- deberá fijar domicilio, no cometer nuevos delitos ni usar estupefacientes, tampoco abusar del alcohol y presentarse cada mes en la Secretaría de Ejecución Penal.
El Tribunal Oral Federal de Comodoro libró oficios a Jumbo, Garbarino, Carrefour, Musimundo y Veraz para regularizar la situación financiera de Ana Rita Fuentealba Sepúlveda.
Fuente: ADN SUR























