La mejora del mercado laboral que presentó ayer el INDEC también refleja una mayor precarización de los que consiguen empleo. El drama de los ingresos que no alcanzan para cubrir la canasta básica.
El aumento de la precarización laboral es posiblemente el principal dato que surge de la Encuesta Permanente de Hogares divulgada ayer por el INDEC. El desempleo cayó de 11,7% en el tercer trimestre del año pasado a 8,2% en el mismo período de 2021, lo que significa una buena noticia. Pero una lectura en profundidad de los datos que surgen en el mismo estudio son mucho más preocupantes en relación no sólo a la cantidad sino a la calidad de empleo disponible hoy en la Argentina.
Una tendencia insólita y que se profundiza es que las provincias que tienen los índices más bajos de desempleo son al mismo tiempo las que presentan los índices de pobreza más altos. Esta situación se da particularmente en las provincias del Noreste y Noroeste. En Formosa, por ejemplo, un 47% de los hogares son pobres. Sin embargo, la desocupación es de 5,2%, o sea exactamente tres puntos por debajo de la media nacional.
Prácticamente para todas las provincias del Norte la descripción es similar: un desempleo que está por debajo de la media nacional, para los 31 conglomerados urbanos que mide el INDEC, pero la pobreza presenta un espectacular salto, acercándose al 50%.
Fuente: Infobae























