Sostuvo que «el programa salió de su curso en agosto de 2019 y la Junta Ejecutiva solo completó cuatro de las doce revisiones previstas».
El Fondo Monetario Internacional (FMI) reconoció este miércoles que el programa económico que implementó el gobierno de Mauricio Macri y por el cual recibió un crédito de 45.000 millones de dólares «no cumplió con los objetivos de restaurar la confianza en la viabilidad fiscal y externa«.
«El programa salió de su curso en agosto de 2019 y la Junta Ejecutiva solo completó cuatro de las doce revisiones previstas. Las autoridades decidieron cancelar el acuerdo el 24 de julio de 2020», señaló esta noche en un comunicado tras la evaluación que realizó el Directorio del organismo.
En un extenso informe de 132 páginas, el FMI se refirió así a la política económica del gobierno de Cambiemos –ahora, Juntos por el Cambio–, luego de que el mismo fuera aprobado por el Directorio Ejecutivo del organismo en una reunión en Washington.
Ese documento, llamado Evaluación Ex-Post, ofreció la primera explicación formal del Fondo sobre los motivos que llevaron al fracaso el plan de Macri para restaurar la estabilidad de la economía luego de la corrida cambiaria que se desató a fines de abril de 2018.
El préstamo que recibió la Argentina en junio de 2018 fue el más grande en la historia del organismo y recibió el apoyo del board, controlado por las potencias del G7.
El programa original era de 50.000 millones de dólares, pero se amplió unos meses después a 57.000 millones de dólares, de los cuales el gobierno de entonces tomó alrededor de 44.000 millones.
«Las líneas rojas de las autoridades se sumaron a las limitaciones en las políticas. Además, restaurar verdaderamente la confianza hubiera requerido no solo mejorar las finanzas públicas, expandir la base de exportaciones y abordar otros desafíos estructurales, sino también demostrar que las reformas para estos fines serían duraderas, un desafío complejo dada la historia y la política económica de la Argentina», agregó el texto.
Una de las críticas del FMI apuntó a una decisión central de la política económica del gobierno de Cambiemos de apostar al ajuste fiscal y el control del dólar sin reestructurar la deuda ni restaurar el «cepo».
La Argentina, sugiere el informe de Brekk, debió renegociar con los acreedores y colocar controles de capitales antes de las elecciones primarias de 2019
«Se entendió bien que el programa era de alto riesgo: desde el principio, se evaluó que la deuda pública era ´sostenible pero no con alta probabilidad´.
Fuente: N.A.























