El fotógrafo José Luis Cabezas era asesinado hace 25 años (el 25 de enero de 1997) en la localidad bonaerense de Pinamar, en un hecho perpetrado por una banda vinculada al empresario postal Alfredo Yabrán y que conmocionó a la opinión pública de una Argentina que, en el ocaso de los ´90, comenzaba a hacer vaivén en la disputa política entre Carlos Menem y Eduardo Duhalde.
Un año antes de su asesinato, Cabezas había logrado fotografiar al enigmático empresario propietario de la empresa OCA, durante la cobertura de verano que realizaba junto al periodista Gabriel Michi para Noticias.
«Sacarme una foto a mí es como pegarme un tiro en la frente. Ni los servicios de inteligencia tienen una foto mía»
era la frase que por entonces se le atribuía al dueño del emporio postal.
El periodista y compañero de José Luis Cabezas, Gabriel Michi, contó a Télam
la historia detrás de la foto que el reportero gráfico tomo al empresario Alfredo Yabrán el martes 16 de febrero de 1996 en Pinamar. La foto que nunca nadie había conseguido.
Por el asesinato de Cabezas fue procesado como instigador el empresario postal Alfredo Yabrán, quien se suicidó en Entre Ríos tras permanecer prófugo algunos días y como autor material del hecho fue condenado el policía de la bonaerense Gustavo Prellezo, condenado a reclusión perpetua en febrero de 2002, pero sólo pasó tras las rejas 13 años pese a que la sentencia fue ratificada en las máximas instancias judiciales de la provincia y del país, mientras permanece en libertad condicional desde diciembre de 2017 y desde 2010 en su vivienda bajo el régimen de prisión domiciliaria.
Los otros condenados, integrantes del grupo Los Horneros reclutados por Prellezo, fueron el expolicía Aníbal Luna; Mario «La Liebre» Gómez; Sergio Cammaratta; Sergio Gustavo González; José Luis Auge; Horacio Braga y Miguel Retana.
























