Los efectivos fueron a arrestarlo, pero su amigo, el dueño de la casa, les dijo que había vuelto de una fiesta con él.
Sucedió en San Isidro durante el fin de semana, y fue filmado por los vecinos: un menor de 16 años, volvía «de fiesta» y se tiró a dormir en el techo de la casa de su amigo.
Los vecinos, asustados pensando que se trataba de un intento de robo, denunciaron ante la policía que acudió inmediatamente.
Cuando los efectivos entrevistaron al dueño del domicilio, éste les explicó que el muchacho no era un ladrón, sino que era un amigo de su hijo con el que habían vuelto «de jarana«.
























