Una bola de fuego que avanzó hacia el Pacífico a 40.000 km/h no fue un meteorito, sino la cápsula Orión de la misión espacial Artemis II, con cuatro astronautas dentro.
Durante seis minutos, los expertos de la NASA en Houston y el mundo entero ignoró el destino de la tripulación de Artemis II en una de las fases más críticas de cualquier viaje espacial tripulado: el reingreso atmosférico.
Si bien los astronautas —Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen— que viajaron a bordo se habían preparado para todo tipo de desafío, el que protagonizaron este viernes por la noche fue único, luego de completar una órbita lunar histórica que los llevó más lejos de la Tierra que cualquier misión anterior.
Primero, la cápsula Orión se desacopló del módulo europeo de servicio y reveló el escudo térmico. La tripulación se preparaba para el reingreso atmosférico y entrar a la Tierra a 40.000 km/h.
A esa velocidad, los astronautas atravesaron las capas atmosféricas y el escudo de Orión soportó temperaturas de hasta 2700 ºC. Por radio, se escuchó a los astronautas dar el OK de que se encontraban bien dentro de la cápsula, mientras descendían con los paracaídas.
A las 21:07 (hora Argentina), Artemis II amerizó en forma segura en el Océano Pacífico.
Fuente: Infobae
