La habitual presencia del viento del oeste quedó relegada en las primeras semanas de la primavera, mientras predominan jornadas húmedas, con temperaturas levemente más bajas y circulación del sector este. El bloqueo atmosférico aparece como una de las claves para entender este comportamiento, aunque todavía no permite establecer cuándo regresarán los temporales característicos de la región.
La primavera suele ser una de las épocas del año en las que el viento vuelve a ganar protagonismo en la costa de Chubut. En Rada Tilly y Comodoro Rivadavia, las ráfagas intensas y los temporales asociados al viento del oeste forman parte de las condiciones meteorológicas habituales de la estación.
Sin embargo, el comienzo de esta primavera mostró un escenario diferente. Durante buena parte de las últimas semanas predominaron los vientos suaves del este, con un importante aporte de humedad, jornadas grises y precipitaciones. El viento continental, más seco y característico del oeste, tuvo una presencia mucho menos frecuente de la esperada.
El bloqueo atmosférico, una de las claves
Una de las explicaciones que permite entender parte de este comportamiento es el bloqueo atmosférico que afectó a distintas regiones de la Argentina durante octubre.
Este tipo de configuración puede producirse cuando un sistema de alta presión permanece estacionado o se desplaza lentamente, modificando la circulación habitual de la atmósfera. En el caso de las últimas semanas, los análisis meteorológicos identificaron un anticiclón sobre el Atlántico Sur que favoreció la persistencia de vientos del este y noreste en amplias zonas del país.
Ese patrón contribuyó a mantener condiciones húmedas e inestables en distintas regiones, con precipitaciones reiteradas y temperaturas más bajas que las habituales en algunos sectores.
Aunque el bloqueo también tuvo efectos sobre la Patagonia, su influencia no necesariamente fue idéntica a la registrada en Buenos Aires y el centro del país. La circulación del viento y la distribución de las lluvias pueden variar según la ubicación de los sistemas atmosféricos y su evolución.
¿Qué papel juega El Niño?
A este escenario se suma el fenómeno de El Niño, que durante la primavera de 2026 se encuentra en fase cálida. Los pronósticos estacionales contemplan la posibilidad de precipitaciones superiores a los valores normales en sectores del centro y este de Chubut.
No obstante, El Niño no determina por sí solo la dirección ni la intensidad del viento en una localidad. Su influencia se relaciona con cambios en los patrones climáticos de mayor escala, mientras que las condiciones concretas de cada jornada dependen de la evolución de los sistemas meteorológicos.
Por eso, aunque el contexto climático puede ayudar a comprender una primavera más húmeda, no sería correcto atribuir directamente a El Niño la ausencia del viento del oeste en Rada Tilly y Comodoro Rivadavia.
¿Cuándo volverá el viento del oeste?
Por ahora, no es posible establecer una fecha precisa para el regreso de los temporales de viento característicos de la primavera patagónica. La evolución dependerá de los cambios en la circulación atmosférica y de la llegada de sistemas capaces de favorecer nuevamente los vientos del sector oeste.
El viento intenso puede presentarse en cualquier momento del año, aunque la primavera suele ser una época propicia para episodios de ráfagas fuertes en la región. Mientras tanto, el predominio de la circulación marítima mantiene un escenario distinto al que suele asociarse con esta estación.
La incógnita es cuánto tiempo persistirá este patrón y en qué momento volverán a imponerse las condiciones más ventosas que forman parte del clima habitual de la costa chubutense.
Fuente: Clima-Comodoro para RTN
