Así lo indicó Rebeca Encina, Sindicato de Inquilinos de Chubut, en diálogo con Nos Sobran Los Motivos de LaCienPuntoUno.
Por estas horas el Gobierno estudia el marco jurídico aplicable para suspender la vigencia de la Ley de Alquileres que, a menos de dos años de su puesta en vigor, dio como resultado un aumento del precio de las locaciones a causa de una contracción de la oferta de inmuebles.
La decisión se habría tomado durante un encuentro entre el presidente, Alberto Fernández, y el ministro de Economía, Sergio Massa, en el que se analizó este tema como una cuestión prioritaria.
En este contexto, Rebeca Encina del Sindicato de Inquilinos de Chubut subrayó que «estamos en alerta inquilina», refiriéndose a la difícil situación que pasan los inquilinos en medio de la crisis económica, los bajos sueldos y los altos costos de los alquileres: “Hay un dato no menor que es que el plato de comida en las familias inquilinas en este momento es de una vez al día para mantener el techo donde vivir”, agregó.
“No hay regularización, porque podés alquilar un monoambiente, o una vivienda familiar al precio que se te ocurra. Eso además sumale la inflación y es una locura. El tema de la falta de vivienda es algo que el Estado tiene que atacar con el acceso a la casa propia, porque los sueldos que no están acordes a un mercado que pide fortunas. El que tiene que responsabilidad es el Estado tanto provincial como nacional en establecer un buen régimen de vivienda propia”, dijo.
“Hablamos de 6 millones de familias inquilinas en Argentina. El Estado, con el ritmo que viene de entregas, no supera ni pone en balanza al tema de los alquileres. Lo que sucede es un cuello de botella y la persona se queda viviendo en alquileres. Hay un sistema explotado”, puntualizó.
La aplicación del índice de actualización de los valores anualmente provoca que los inquilinos deban afrontar aumentos que por estos días se acercan al 100% de un mes a otro, rompiendo cualquier presupuesto. El Índice de Contrato de Locaciones (ICL) se conforma con la evolución del RIPTE (evolución de salarios) y de la inflación.
Si bien el Poder Ejecutivo tiene la voluntad de avanzar en la suspensión de la actual Ley, la traba es cómo lograr legalmente la interrupción de la norma que fue sancionada en el Congreso. Para tal fin se estaría estudiando la posibilidad de un Decreto de Necesidad y Urgencia.
En esta línea, Rebeca anticipó que “no se vuelve a la anterior ley porque esa ya esta derogada. Allí especificará el Poder Ejecutivo que modificará”.























