La Fiscalía provincial evalúa por estas horas el material reunido en el marco de la investigación iniciada tras la desaparición y posterior hallazgo del cuerpo de Diego Ezequiel Serón. El martes se realizó la autopsia, cuyos resultados serán analizados junto a otros elementos claves para determinar la causa de la muerte y reconstruir los últimos movimientos del joven.
Según se informó, la investigación integra el informe forense con la labor de la policía científica en el lugar del hallazgo, el análisis de cámaras de seguridad, los testimonios recabados y los elementos secuestrados durante requisas y allanamientos autorizados judicialmente.
La causa comenzó el pasado 8 de enero a las 23.30 horas, cuando la madre de Serón radicó la denuncia por averiguación de paradero ante la División de Búsqueda de Personas. Indicó que su hijo había salido de la vivienda ubicada en Los Aromos y Huergo, en el barrio Las Flores, alrededor de las 15 hs del día anterior y no volvió a tener contacto con él.
Tras la denuncia se activó el protocolo de búsqueda y se confirmó que el joven no estaba en su domicilio ni había indicios de un hecho delictivo dentro de la vivienda. Con la información recabada en las primeras entrevistas, la Fiscalía obtuvo autorización para realizar ocho allanamientos y requisas a las personas presentes en esas locaciones.
También se analizaron cámaras de seguridad que permitieron establecer parte del recorrido realizado por Serón. Con esas pistas se desplegó un dron en la zona donde finalmente se produjo el hallazgo del cuerpo.
La médica forense llevó adelante la autopsia y ordenó estudios complementarios para determinar la causa de la muerte. Paralelamente, se trabaja con filmaciones obtenidas en las inmediaciones del lugar donde fue encontrado el cuerpo, para reconstruir los últimos momentos del joven y establecer la mecánica de lo ocurrido.
























