El deslizamiento del cerro Hermitte en Comodoro Rivadavia obligó a la evacuación urgente de más de 300 familias durante la madrugada, dejando viviendas completamente destruidas y una infraestructura seriamente dañada. La magnitud de la crisis supera los registros recientes en la ciudad, con barrios como Sismográfica y El Marquesado afectados por grietas profundas, derrumbes parciales y un escenario de fuerte desamparo y dispersión social.
En este contexto, el Colegio de Psicólogas y Psicólogos difundió una serie de lineamientos básicos destinados a orientar a quienes deban relevar o acompañar a personas damnificadas, con el objetivo de evitar intervenciones desordenadas, superpuestas o revictimizantes.
Entre las principales recomendaciones, se subraya la necesidad de verificar previamente si las personas afectadas ya están siendo asistidas por alguna organización o referente institucional. En caso afirmativo, se aconseja articular con esa referencia para no saturar a quienes atraviesan la situación.
El documento remarca que todo acercamiento debe comenzar con el consentimiento de la persona damnificada. Si la ayuda no es aceptada, se debe respetar esa decisión y retirarse, evitando imponer asistencia en contextos de alta vulnerabilidad.
Otro eje central es la escucha activa: escuchar más de lo que se habla, no interrumpir, no apurar tiempos ni imponer soluciones. También se advierte sobre el riesgo de solicitar detalles innecesarios del evento, ya que insistir en el relato puede generar revictimización.
Asimismo, se pide no grabar ni tomar fotografías, para resguardar la confidencialidad y el espacio de confianza, y no prometer recursos o soluciones cuya disponibilidad real no esté confirmada, a fin de evitar falsas expectativas.
Finalmente, ante la detección de situaciones de riesgo —como pánico intenso, desorientación o ideas de muerte— se indica dar aviso inmediato a los equipos de salud de referencia.
Desde la entidad remarcan que, en un escenario de crisis como el que atraviesa Comodoro Rivadavia, lo más importante es respetar a las personas damnificadas y sostener una escucha cuidada, presente y responsable.
























