Una nueva conexión marítima entre Punta Arenas y las Islas Malvinas podría generar negocios por alrededor de US$ 20 millones anuales para la ciudad chilena. La iniciativa, impulsada por una naviera privada, comenzaría a operar en noviembre y busca convertirse en una alternativa al actual abastecimiento de las islas desde Montevideo.
Como parte del proceso, una delegación empresaria de Malvinas viajará a Punta Arenas el 28 y 29 de septiembre para avanzar en el acuerdo comercial.
La ruta estaría a cargo de la empresa chilena Easter Island Naviera, que prevé transportar hacia el archipiélago alimentos, materiales de construcción, gas licuado, repuestos y otros productos. El nuevo recorrido permitiría reducir aproximadamente a la mitad la distancia marítima respecto del circuito que actualmente pasa por Montevideo.
El proyecto adquiere una particular relevancia por el contexto diplomático entre Argentina, Chile y el Reino Unido. El pasado 3 de septiembre, luego del encuentro entre los presidentes Javier Milei y José Antonio Kast en Santiago, ambos gobiernos emitieron un comunicado conjunto en el que Chile volvió a expresar su respaldo a los derechos argentinos de soberanía sobre las Islas Malvinas.
En ese documento, Kast reiteró el apoyo de Chile a los “legítimos derechos de soberanía de la República Argentina sobre las Islas Malvinas” y ambos países reclamaron que Argentina y el Reino Unido retomen las negociaciones para encontrar una solución a la disputa.
A su vez, el comunicado señaló que Chile espera que se evite la consolidación de actividades logísticas unilaterales vinculadas con la explotación de recursos en la zona disputada.
Pese a ese escenario, desde Punta Arenas buscaron separar el proyecto comercial de cualquier definición política. El alcalde Claudio Radonich sostuvo que “se trata de un acuerdo entre privados” y destacó que el barco “no llevará la bandera de las islas”.
De concretarse, Punta Arenas pasaría a ocupar un nuevo lugar dentro del circuito logístico de abastecimiento de Malvinas. El cronograma previsto contempla primero la visita de empresarios de las islas a fines de septiembre y, posteriormente, el inicio de los viajes marítimos en noviembre.
