Este fin de semana, Comodoro Rivadavia vibró con la visita de José Meolans, el campeón mundial de natación de 2002 y cuatro veces olímpico, quien llegó a la ciudad para compartir su experiencia en una clínica deportiva que reunió a más de 150 nadadores, entrenadores y entusiastas. Organizada por Nadadores del Golfo, con el respaldo de Comodoro Deportes, Comodoro Turismo, Aquon Open Water, Care Capacitación en Rescate y Emergencia y Lucania Palazzo Hotel, la actividad se convirtió en un evento histórico para la natación local.
Ezequiel Muñoz y Daniela Duarte, profesores al frente de Nadadores del Golfo, fueron los artífices de esta iniciativa que trajo a Meolans a Comodoro por segunda vez. “Estamos muy agradecidos por la recepción que tuvo este evento en nuestra ciudad. Somos parte del crecimiento de la natación, así que no había otra opción que hacerlo de la mejor manera posible”, expresó Muñoz, visiblemente emocionado por la respuesta de la comunidad.
El sábado, Meolans abrió su visita con una conferencia que marcó el tono del fin de semana. El domingo, a pesar de un frío polar que llevó la sensación térmica bajo cero, el auditorio del Centro Cultural de Comodoro se llenó de un público ansioso por escuchar al ícono del deporte argentino. Con una narrativa cercana, el cordobés repasó su trayectoria, desde sus triunfos hasta los momentos de adversidad, destacando la resiliencia como un pilar fundamental para los deportistas. Entre anécdotas de los Juegos Olímpicos y detalles de su rutina como atleta de élite, Meolans cautivó a una audiencia que no dejó butaca libre.
Por la tarde, el natatorio del barrio Pueyrredón se convirtió en el epicentro de la acción. Escuelas de natación, clubes, profesores y atletas máster participaron en una clínica práctica donde Meolans compartió técnicas y consejos para perfeccionar el rendimiento en el agua. La pasión por la natación se sintió en cada brazada, mientras los asistentes absorbían la experiencia de un referente que marcó una era en el deporte argentino.
El éxito de la organización y la masiva convocatoria no solo consolidaron este evento como un hito para Comodoro, sino que también abrieron la puerta para futuras iniciativas que promuevan el desarrollo de los deportistas y entrenadores locales. En una ciudad donde el viento y el frío no frenan la pasión, José Meolans dejó una huella imborrable, inspirando a una nueva generación de nadadores a soñar en grande.

























