La Costanera céntrica y sectores de Caleta Córdova serán los únicos espacios habilitados para la temporada 2026-2027, según informó el Municipio. El resto del frente costero tiene sectores restringidos por la contaminación con efluentes. La situación vuelve a poner bajo la lupa la falta de soluciones estructurales en una ciudad que, desde el regreso de la democracia, estuvo gobernada mayoritariamente por el peronismo.
Comodoro Rivadavia se encamina hacia una nueva temporada de verano con una realidad difícil de ignorar: pese a tener uno de los frentes costeros más extensos de la región, la ciudad contará con apenas dos sectores de playa habilitados para el uso recreativo. La Costanera céntrica y sectores de Caleta Córdova serán los espacios disponibles para quienes quieran disfrutar del mar durante el verano 2026-2027.
La situación fue confirmada por la secretaria de Gobierno municipal, Jordana Mrla, quien explicó que distintos puntos de la costa presentan restricciones debido a la presencia de vertidos de efluentes y los riesgos sanitarios asociados. En esos sectores se colocaron carteles de advertencia para evitar que vecinos y visitantes ingresen al agua.
El escenario vuelve a exponer una problemática que condiciona desde hace años el aprovechamiento de uno de los principales recursos naturales de Comodoro. Una ciudad que tiene al mar como parte de su identidad, pero que no puede ofrecer buena parte de su costa para actividades recreativas.
Una deuda que atraviesa distintas gestiones políticas
La contaminación costera no es un problema nuevo ni apareció durante la actual administración. Se trata de una situación estructural vinculada, entre otros factores, al tratamiento y la descarga de efluentes, que durante décadas no encontró una solución definitiva.
En este contexto, también resulta inevitable revisar el recorrido político de la ciudad y la responsabilidad de las sucesivas administraciones municipales.
Desde el regreso de la democracia, en 1983, Comodoro Rivadavia tuvo diez intendentes, aunque once períodos de gobierno, debido a que Mario Morejón fue reelegido. De esos diez mandatarios, nueve pertenecieron al Partido Justicialista y uno a la Unión Cívica Radical.
La lista comienza con Mario Morejón (1983-1991), continúa con José Raúl Pierángeli (1991-1995), Marcelo Guinle (1995-1999) y Jorge Aubía (1999-2003), el único intendente radical de este período democrático.
Posteriormente asumieron Raúl Simoncini (2003-2007), Martín Buzzi (2007-2011), Néstor Di Pierro (2011-2015), Carlos Linares (2015-2019), Juan Pablo Luque (2019-2023) y el actual jefe comunal, Othar Macharashvili (2023-2027), todos vinculados al justicialismo.
En términos históricos, esto significa que el peronismo gobernó Comodoro durante casi 39 de los últimos 43 años, con una única interrupción de cuatro años correspondiente a la administración de Aubía.
El saneamiento demandará años
Lejos de anunciar una solución inmediata, la propia secretaria de Gobierno reconoció que la recuperación de la costa demandará varios años de trabajo.
Según explicó, el Municipio atravesó una primera etapa de diagnóstico ambiental que requirió dos años de estudios técnicos y ahora busca avanzar con nuevas medidas para intervenir sobre los sectores afectados.
En ese marco, el Ejecutivo prepara un proyecto de ordenanza para declarar la emergencia sanitaria costera, una herramienta que permitiría organizar las intervenciones y gestionar los recursos necesarios para avanzar con las obras de saneamiento.
La funcionaria señaló que el proceso requerirá acciones a corto, mediano y largo plazo, por lo que la recuperación de los espacios afectados no será inmediata.
Mientras tanto, Comodoro se prepara para otro verano con buena parte de su costa restringida. La discusión excede la cantidad de playas que podrán utilizarse esta temporada: pone sobre la mesa una deuda ambiental que atravesó gobiernos de distintos períodos y que todavía no tiene una solución definitiva.
Para una ciudad que creció mirando al mar, que tiene en su paisaje costero uno de sus principales atractivos y que busca desarrollar su perfil turístico, llegar al verano con apenas dos sectores habilitados representa mucho más que una limitación estacional: es también el reflejo de una problemática estructural que continúa pendiente.
