A los 27 años, Jairo Carrizo alcanzó uno de los mayores logros de su carrera al quedarse con el puntaje más alto del Campeonato Mundial de la Pizza y la Empanada 2026. El certamen reunió a más de 100 maestros pizzeros de distintos países y, además del título mundial, le permitió clasificarse para una nueva competencia internacional que se realizará en Parma, Italia.
Carrizo nació en Parque Patricios y pasó parte de su infancia en Moreno junto a su abuelo. También creció en Barracas, cerca de la Villa 21-24, en una familia de pocos recursos. Durante esos años, junto a su hermano, juntaba cartón y latas para conseguir dinero. Su crianza estuvo marcada por la ausencia de su padre y por el acompañamiento de su madre, sus hermanos y su abuelo.
Su llegada a la gastronomía se produjo hace alrededor de diez años, cuando comenzó a trabajar como repartidor en una pizzería. Después pasó al mostrador y empezó a interesarse por la elaboración de las pizzas. Durante un tiempo se alejó de ese ambiente para trabajar como motomensajero, pero el robo de su moto hizo que regresara a la gastronomía. A partir de entonces decidió dedicarse profesionalmente al oficio y recorrió distintos locales para conocer técnicas y formas de preparación.
También se formó en APYCE, donde estudió aspectos vinculados con las harinas, la fuerza, el porcentaje de proteína y los procesos de fermentación. Con el tiempo comenzó a competir. Su primera participación fue en 2024, cuando se presentó en cuatro categorías y quedó entre los diez mejores. En 2025 viajó a España y consiguió dos segundos puestos, mientras que también participó de una competencia en Brasil junto a otros pizzeros argentinos.
En ese recorrido conoció a Miguel Sánchez, con quien posteriormente se asoció. Actualmente ambos administran Mima Pizzería, en Aráoz y avenida Córdoba, en Palermo, donde también desarrollan preparaciones destinadas a las competencias. Entre ellas se encuentra la fugazzeta argentina, una especialidad que vienen trabajando desde hace varios años.
Para el Mundial de 2026, Carrizo se presentó en ocho de las 12 categorías disponibles. Consiguió el primer puesto en fugazzeta argentina y pizza estilo New York, el tercer lugar en pizza al molde y un séptimo puesto en otra de las pruebas. Esos resultados le permitieron alcanzar el puntaje más alto de la clasificación general y quedarse con el campeonato mundial.
La preparación para cada competencia requiere varios días de planificación. Carrizo trabaja con diferentes masas y debe calcular con precisión los tiempos de cada elaboración: algunas necesitan 12 horas de fermentación y otras hasta 48 horas de maduración. La fugazzeta fue una de las preparaciones que mejores resultados le dio y, según explicó, junto a Sánchez viene obteniendo títulos con esa receta desde hace cinco temporadas.
Ahora tendrá un nuevo desafío en el exterior. Su consagración le otorgó la clasificación para la 34ª edición del Campeonato Mundial de la Pizza, que se realizará en Parma, Italia. Allí deberá volver a competir con representantes de distintos países y adaptarse a los ingredientes disponibles para las distintas pruebas.
Mientras se prepara para ese torneo, Carrizo continúa trabajando en Mima Pizzería y entrenando con diferentes estilos de pizza. Su actividad diaria incluye el análisis de harinas, fermentaciones y técnicas de elaboración. También destaca que no se limita a una preparación específica y que disfruta trabajar con distintos estilos.
El último campeonato tuvo además un significado especial para él por la presencia de su hija, que participó por primera vez como acompañante durante una de sus competencias. El momento se sumó a un recorrido profesional que comenzó lejos de los grandes escenarios internacionales y que hoy lo tiene preparándose para competir en uno de los principales certámenes de pizza del mundo.
Fuente: Infobae
