El derrame pleural se produce cuando se acumula líquido entre las capas que recubren los pulmones y puede aparecer como consecuencia de un proceso infeccioso que no se resolvió correctamente. En algunos casos, ese líquido puede acumular pus y convertirse en un empiema, una complicación que requiere tratamiento médico.
Según explicó el neumonólogo José Manuel Viudes, este cuadro puede aparecer después de una gripe o una neumonía. Cuando la infección pulmonar continúa, la inflamación puede alcanzar la pleura, la membrana que recubre el pulmón, y provocar la acumulación de líquido.
El primer paso suele ser analizar ese líquido para determinar qué características tiene y si existe una infección. Para eso, los médicos pueden realizar una punción y extraer una muestra. Si se detecta pus o parámetros compatibles con una infección que puede avanzar, puede ser necesario colocar un drenaje.
El drenaje permite retirar el líquido acumulado y evitar que la infección genere mayores complicaciones. De acuerdo con la explicación del especialista, puede mantenerse durante tres días y hasta una semana, dependiendo de la evolución del paciente.
El tratamiento también puede incluir antibióticos por vía endovenosa. Viudes señaló que, en pacientes jóvenes y sanos, la recuperación puede producirse en aproximadamente siete a diez días, aunque el tiempo depende de cada caso.
En situaciones en las que la infección no recibe el tratamiento necesario, el proceso puede dejar secuelas en el pulmón. El especialista explicó que puede quedar una cicatriz permanente que afecte ese órgano.
El cuadro fue explicado a partir de la internación de Daniel Osvaldo, quien permanece en terapia intensiva luego de haber sido intervenido por una infección que provocó el derrame pleural. Según la información transmitida por su familia, el exfutbolista se encuentra lúcido y bajo observación médica.
