La Justicia ordenó la detención de Mariela Beatriz Altamirano, madre biológica de Ángel López, y de su pareja, Maicol González, en el marco de la investigación por la muerte del niño de 4 años en Comodoro Rivadavia.
La medida fue dispuesta por el juez penal Alejandro Soñis y se concretó minutos después de las 22 horas de este domingo. Ambos quedaron imputados bajo la figura de homicidio agravado, una calificación que incluye los agravantes de alevosía y ensañamiento, según sostuvieron los fiscales Cristian Olazábal y Facundo Oribones.
De acuerdo a la acusación, el caso reúne elementos que permiten avanzar más allá de un homicidio simple, en base a testimonios de vecinos y allegados que habrían advertido sobre presuntos malos tratos y agresiones físicas sufridas por el menor durante el tiempo que estuvo bajo el cuidado de su madre y su pareja.
Altamirano fue trasladada a la comisaría de Rada Tilly, mientras que González quedó alojado en la Seccional Mosconi, en Kilómetro 3. En tanto, la hija de ambos, de seis meses, quedó bajo resguardo y será trasladada a Córdoba.
El pedido de detención también fue impulsado por la querella que representa al padre del niño, Luis López. Su abogado, Roberto Castillo, solicitó que ambos sean imputados por homicidio agravado por el vínculo, en concurso con abandono de persona seguido de muerte, además de requerir la prisión preventiva.
El tribunal hizo lugar a la medida al considerar la existencia de riesgos procesales, como la posibilidad de fuga o entorpecimiento de la investigación.
Uno de los aspectos más graves que se investiga es un presunto intento de eliminar pruebas. Según la presentación judicial, los imputados habrían incinerado prendas del menor tras su fallecimiento. “Estamos ante un hecho gravísimo. No solo mataron a un niño indefenso, sino que después intentaron borrar las pruebas”, afirmó el abogado Castillo.
Ángel había sido trasladado de urgencia al Hospital Regional tras descompensarse en la vivienda donde residía y falleció menos de 48 horas después. Los informes preliminares de la autopsia detectaron lesiones en la zona craneal de aproximadamente diez días de evolución, lo que derivó en la investigación por posible homicidio.
La causa continúa en curso y se esperan resultados de estudios complementarios que permitan determinar con precisión la causa de muerte.
























