Cada 10 de septiembre, el Día Mundial para la Prevención del Suicidio vuelve a poner en primer plano una problemática que continúa generando miles de muertes y que todavía permanece atravesada por el silencio y los estigmas. En Argentina, los últimos registros oficiales muestran una tasa de 11,8 suicidios cada 100.000 habitantes, mientras que el fenómeno también adquiere una dimensión creciente entre adolescentes y jóvenes.
La fecha busca cambiar la manera en que se aborda el problema. La prevención requiere que las personas que atraviesan situaciones de sufrimiento puedan acceder a ayuda y acompañamiento, además de promover una conversación abierta que permita reducir el estigma que todavía existe alrededor del suicidio.
Los números permiten dimensionar el escenario. Los registros oficiales indican que en Argentina se producen más de 4.100 muertes por suicidio cada año, lo que convierte a esta problemática en una de las principales causas de muerte violenta del país.
Detrás de esas estadísticas aparecen situaciones que no pueden reducirse a un único motivo. La soledad, el aislamiento, el agotamiento y la pérdida de vínculos pueden formar parte de contextos de sufrimiento que requieren respuestas que vayan más allá de una explicación individual. La prevención también implica detectar señales de alarma, generar espacios de escucha y fortalecer las redes de acompañamiento.
Otro aspecto central es desarmar los mitos que rodean al suicidio. Las expresiones de desesperanza o las manifestaciones de intención de hacerse daño deben ser tomadas en serio y no desestimadas bajo la idea de que quien habla de suicidarse “no lo hará”.
A nivel mundial, se estima que aproximadamente 726.000 personas mueren por suicidio cada año, mientras que la Organización Panamericana de la Salud advirtió que la tasa entre los jóvenes de la región aumentó un 38% en poco más de dos décadas.
En una jornada destinada a hablar de prevención, el desafío pasa por dejar de mirar cada caso únicamente como una cifra y fortalecer las herramientas para que una persona que atraviesa una situación de crisis pueda ser escuchada, acompañada y asistida antes de llegar a una situación irreversible.
Dónde pedir ayuda
El Centro de Atención al Suicida atiende desde todo el país en el (011) 5275-1135.
