Un informe exclusivo de El Comodorense pone bajo la lupa al referente sindical. La negativa a incorporar tecnología en los equipos de torre mantiene paralizada una inversión clave de Pecom en Manantiales Behr, a pesar de la conciliación obligatoria.
La tensión en los yacimientos de la Cuenca del Golfo San Jorge escaló a niveles críticos. De acuerdo con un informe publicado por el portal El Comodorense, el Sindicato de Trabajadores Camioneros mantiene una medida de fuerza que frena por completo las operaciones de PECOM en el área de Manantiales Behr. Detrás de este nuevo conflicto que desafía la paz social y desoye la conciliación obligatoria dictada por la Subsecretaría de Trabajo provincial, asoma la figura del empresario Pablo Pires, dueño de Vientos del Sur, OPSUR entre otras, y señalado como el principal responsable de bloquear la implementación de tecnología orientada a alivianar y modernizar las tareas operativas.
Acá te contamos las claves de este revuelo petrolero con un ritmo más directo:
- ¿Quién mueve los hilos del conflicto? Según detalla el informe de El Comodorense, la negativa de Pablo Pires a aceptar la modernización operativa es el epicentro de la parálisis. El gremio se opone terminantemente a la implementación de un sistema de bandejas o canastos para trasladar caños de una locación a otra, un avance tecnológico diseñado para aligerar el esfuerzo físico en los equipos de torre.
- La excusa sindical: Desde el sector que responde a la postura de Pires argumentan que este mecanismo pondría en riesgo puestos vinculados a la carga sólida. Sin embargo, la medida derivó en la paralización arbitraria de un perforador y un equipo WO. El reporte de El Comodorense recuerda además que no se trata de un hecho aislado: semanas atrás, el mismo sector ya había frenado a Pan American Energy para proteger negocios de piletas secas en Vientos del Sur.
- Millones que se evaporan: Las consecuencias económicas del capricho operativo son lapidarias. Las proyecciones de la compañía advierten que un mes de inactividad frena la perforación de al menos cuatro pozos y posterga 4,8 millones de dólares en inversiones comprometidas, retrasando la producción en Manantiales Behr y Cañadón Perdido.
- Chubut paga los platos rotos: El costo fiscal para la provincia golpea fuerte, calculándose mermas de hasta 1,2 millones de dólares en regalías que no ingresarán, además de demorar la curva de recuperación de bloques estratégicos como El Trébol.
Con Pablo Pires en el centro de las críticas por impedir la innovación en los campos petroleros, el escenario laboral se mantiene al rojo vivo y la región sigue perdiendo terreno por disputas que le dan la espalda al desarrollo tecnológico.
