El Gobierno nacional analiza modificar la forma en que se calcula el Índice de Precios al Consumidor (IPC), con la posible exclusión de productos como la carne vacuna, las frutas y las verduras. La iniciativa, que trascendió a partir de fuentes extraoficiales, ya generó un fuerte debate en el ámbito económico.
Según lo que se conoce hasta ahora, la idea sería dejar fuera de la medición a aquellos productos considerados “estacionales”, cuyos precios suelen variar por factores climáticos o de oferta. El objetivo, plantean desde el entorno del equipo económico, sería lograr un indicador más estable y representativo de la llamada inflación núcleo.
En ese sentido, desde el oficialismo vienen señalando que buena parte de la suba de precios actual está explicada por componentes volátiles, especialmente dentro del rubro alimentos. Productos como la carne, frutas y verduras registraron aumentos marcados en los últimos meses, lo que impactó directamente en el índice general.
Sin embargo, la propuesta despertó críticas inmediatas. Economistas y consultoras privadas advirtieron que una medida de este tipo podría distorsionar la percepción real de la inflación, ya que dejaría afuera productos clave en el consumo cotidiano.
Además, remarcan que los alimentos tienen un peso significativo en el gasto de los hogares, particularmente en los sectores de menores ingresos, donde pueden representar más de un tercio del presupuesto mensual. Por eso, sostienen que su exclusión implicaría invisibilizar una parte central del impacto inflacionario en la vida diaria.
