Fate, la histórica marca argentina de neumáticos, anunció este miércoles por la madrugada que cerrará sus puertas de manera definitiva. La noticia no tardó en escalar por su altísimo conocimiento público y porque, a diferencia de las otras dos compañías del rubro, Bridgestone y Pirelli, la empresa de la familia Madanes Quintanilla era la que más peso tenía en el mercado de reposición de llantas.
En el Gobierno no hubo mayor escarmiento por la noticia, aunque convocaron a una audiencia virtual con las autoridades del Directorio de Fate a través de la Secretaría de Trabajo, que lidera Julio Cordero, para mediar en el procedimiento luego de que la firma anunciara su cierre definitivo de manera inmediata. El encuentro será a las 12.30 horas de este miércoles.
En la cúpula de la Casa Rosada afectó más el contexto político en el que se desarrolla la medida que el hecho en sí. El cierre de la empresa se conoció el mismo día en el que se dictaminará la reforma laboral en la Cámara de Diputados.
“A mí me sorprende muchísimo que esto se haya anunciado el día anterior al tratamiento de la reforma”, indicó un funcionario del Gobierno. Minutos después, el presidente Javier Milei tuiteó: “¿Conspiranoico yo? Fin».
En la Casa Rosada consideran que la crisis de Fate no era nueva. Sostienen que la compañía afrontó “muchos años de conflictividad gremial con leyes laborales arcaicas y restricciones cambiarias que agravaron el cuadro de situación”, y señalan como indicadores el plan preventivo de crisis que el directorio solicitó en 2019, así como el estancamiento salarial que sus empleados atravesaban desde hace 14 meses.
“Lamentamos que una parte de la política y de los sindicatos con ideologías extremas hayan llevado a la empresa a una situación terminal”, acusaron desde la cúpula del Poder Ejecutivo, agregando que su objetivo es “propiciar la competitividad de las empresas en beneficio de todos los argentinos”.
La mención sobre los gremios hace alusión al Sindicato único de Trabajadores del Neumático de la Argentina, que tiene como líder a Alejandro Crespo. Como antecedente cercano, en 2022, el sector estuvo envuelto en un prolongado conflicto con el Sutna. Se detuvieron las plantas de las tres empresas fabricantes del país y Madanes calificó la situación como “neo-anarquismo que impide producir”, responsabilizó al gremio y apuntó contra el Partido Obrero.
El director del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE) e integrante del equipo económico que comanda Luis Caputo, Felipe Núñez, atribuyó a que la situación de la compañía se llegó por el “sistema laboral” actual. “A Fate lo fundieron los sindicatos trostkos, háganse cargo nefastos”, marcó a través de una publicación en su cuenta de X.
Fuente: infobae
























