Brasil se encuentra en las puertas de una tercera ola de coronavirus prevista por el laboratorio oficial Fiocruz, de Ministerio de Salud, para mediados de junio, justamente para cuando comience la Copa América, que volverá ser realizada en tierras brasileñas, segundo país en muertes y tercero en casos de Covid-19 en el mundo.
El ofrecimiento de Brasil como sede alternativa ocurre en el peor momento de popularidad del presidente Jair Bolsonaro, quien el sábado recibió las más importantes manifestaciones en su contra desde que se inició la pandemia, en reclamo de su renuncia o juicio político.
Según los medios brasileños, el ofrecimiento que hizo Brasil a la Conmebol incluye la buena experiencia de la edición 2019 ganada por los locales ante Perú y la aceptación de que la final deberá ser en el estadio Maracaná de Río de Janeiro.
Río de Janeiro es la segunda ciudad en muertes por COVID-19 y también es donde más avanzada está la vacunación, ya que este lunes comenzó la inmunización de personas entre 59 y 18 años que no pertenezcan a grupos de riesgo.
























