El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció este martes que romperá «todo el comercio con España», como respuesta a la negativa del gobierno de Pedro Sánchez a permitir el uso de las bases militares en su territorio para las operaciones bélicas contra Irán.
El anuncio se produjo en la Casa Blanca durante un encuentro con el canciller alemán, Friedrich Merz, donde Trump calificó a España como un «aliado terrible».
El detonante del anuncio de Estados Unidos fue el rechazo de España a que EE.UU. utilice las bases de Rota y Morón en la actual ofensiva contra Teherán, una postura que también adoptó el Reino Unido.
El Ejecutivo español recordó que cualquier cambio en la relación comercial debe respetar la legalidad internacional y los acuerdos vigentes entre la Unión Europea y EE.UU.
Bruselas, a través de su portavoz de Comercio, Olof Gill, instó a Washington a cumplir con los compromisos comerciales entre ambos bloques, subrayando que España es una potencia exportadora clave.
La decisión de Trump no solo pone en jaque la relación bilateral histórica, sino que tensa las costuras de la OTAN. Mientras España reafirma su compromiso con la defensa europea, la administración estadounidense se muestra dispuesta a utilizar el aislamiento comercial como herramienta de presión militar.






















