Fabiana Cruz, condenada a prisión perpetua en 2021 por el crimen de la hija de su novia, Agustina Quispe, de 4 años, en Puerto Madryn, declaró durante el juicio que «explotó, no sé lo que hice». La pequeña fue brutalmente asesinada a golpes el 21 de agosto de 2019, lo que llevó a una condena ratificada un año después por la gravedad de los golpes que le causaron la muerte sin darle oportunidad de sobrevivir.
El fiscal Jorge Bugueño, encargado de la investigación, explicó que los múltiples traumatismos de cráneo y golpes en todo el cuerpo de la niña provocaron su fallecimiento por un paro cardiorrespiratorio, además de contusiones, cortes, un edema cerebral y un episodio de «hipertensión endocraneal».
Actualmente, Fabiana Cruz cumple su condena en el Instituto Penitenciario Provincial (IPP) en Chubut, donde ha iniciado una relación amorosa con un preso condenado por otro crimen y se encuentra embarazada. Cruz solicitó arresto domiciliario argumentando que la cárcel no es adecuada para su embarazo, pero su pedido fue rechazado y se le ofreció la opción de trasladarse a un instituto del Servicio Penitenciario Nacional en Salta.
A pesar de ello, la defensa de Cruz ha solicitado la prisión domiciliaria con la casa de sus padres como domicilio. El juez Daniel Yanguela está evaluando la situación para determinar si se concede este pedido.
























