El gobierno de Neuquén despidió a Nicolás Salvatori, hijo del ex gobernador Pedro Salvatori, quien hasta esta semana era empleado de la planta permanente del Ministerio de Energía de la provincia y había sido denunciado por su conducta.
Los medios locales identificaron al funcionario como un “ñoqui VIP”, a raíz del vínculo del funcionario con la política. La decisión se adoptó después de que los dispositivos de control de personal y las cámaras de seguridad registraran que Salvatori fichaba su ingreso y abandonaba el edificio casi de inmediato, sin cumplir jornada ni funciones.
La conducta de Salvatori fue documentada con cinco registros fílmicos de fechas específicas en mayo y junio de 2025, lo que permitió iniciar un sumario administrativo el año pasado. Durante ese proceso, se comprobaron ausencias injustificadas, tanto continuas como intermitentes, y falta de tareas realizadas.
Así lo definió la Junta de Disciplina de la Administración Pública Provincial, que concluyó que Salvatori no prestó servicios durante el período investigado, más allá de registrar su asistencia en el sistema.
La medida se suma a otras acciones impulsadas por el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, desde el inicio de su mandato, que apuntan a eliminar gastos innecesarios y mejorar la eficiencia en el uso del erario público. En el decreto de despido, se señala que la conducta de Salvatori transgredió el Convenio Colectivo de Trabajo y el Estatuto del Personal Civil de la Administración Pública de la Provincia de Neuquén.
El nombre de Salvatori tiene un amplio conocimiento en Neuquén por su prolongada trayectoria en el sector público y por su vínculo familiar con el homónimo ex gobernador, quien ejerció el máximo cargo local entre 1987 y 1991. A lo largo de su carrera, ocupó la presidencia del Ente Provincial de Energía, fue subsecretario de Planificación y Desarrollo Sustentable y dirigió el Instituto Autárquico de Desarrollo Productivo (IADEP) durante la gestión de Jorge Sobisch.
Fuente: Infobae






















