A pesar de que afirmaron que sólo había un 10 % de ocupación en los alojamientos turísticos en Las Grutas, los ingresos a la ciudad balnearia colapsaron por la cantidad de vehículos que se dirigían hacia allí.
La Municipalidad desde hoy prueba un protocolo para el uso de la playa, donde se delimitará con sogas los espacios entre familias. Serán sogas comunes que, una vez finalizada la estadía, deberán devolver a los guardavidas o a los chicos de la guardia urbana.
Según señala el diario Río Negro, la municipalidad evaluará el comportamiento del público con respecto a los deportes grupales, para definir si establecen restricciones o no.
























