La muerte de Ángel Nicolás López, el niño de 4 años fallecido en Comodoro Rivadavia, sigue generando conmoción y reclamos de justicia. En ese contexto, durante el velorio, una mujer cercana al menor brindó un testimonio a los medios presentes donde que apuntó contra el entorno familiar y organismos de protección.
Se trata de Lorena Andrade, quien aseguró que el niño ya había ingresado en estado grave al centro de salud y planteó interrogantes sobre lo ocurrido en los días previos. Según expresó, el menor “llegó en coma y no volvió a despertar”, lo que, a su entender, abre dudas sobre su situación antes del episodio.
En su declaración, también mencionó comportamientos que consideró llamativos por parte de allegados al niño tras su ingreso al hospital, y cuestionó la falta de presencia en ese momento.
Además, sostuvo que existían señales anteriores que podrían indicar situaciones de maltrato, y aseguró que el menor habría manifestado miedo en reiteradas ocasiones. En ese sentido, criticó la falta de intervención por parte de instituciones que, según su versión, estaban en contacto con el niño.
Uno de los puntos más sensibles de su testimonio fue el cuestionamiento a organismos de protección infantil y profesionales que habrían tenido conocimiento de la situación. Andrade reclamó que se investigue su accionar y pidió que se determinen responsabilidades.
También hizo referencia a conflictos previos con la madre del menor, que incluyeron una restricción que le impedía mantener contacto con el niño durante un período.
En medio del dolor por la pérdida, el entorno cercano reiteró el pedido de justicia y exigió avances en la causa. La investigación continúa en curso y se esperan los resultados de las pericias para esclarecer qué ocurrió y definir posibles responsabilidades.
