Un nuevo análisis del Banco Mundial sobre la evolución de la pobreza extrema en Sudamérica entre 2019 y 2025 señala que Argentina es el único país de la región que registró un aumento neto en este indicador durante ese período.
El estudio utiliza los umbrales internacionales del organismo, fijados en USD 1,90 diarios para 2019 y USD 2,15 diarios para 2025, para medir la indigencia. En ese marco, mientras varios países lograron reducir los niveles de pobreza extrema tras el impacto de la pandemia, Argentina mostró una tendencia opuesta.
Según el informe, Brasil fue el principal motor de la reducción regional: el 80% de la disminución de la pobreza en América Latina se atribuye a ese país, donde millones de personas habrían salido de la indigencia a partir de programas de transferencia de ingresos.
En contraste, hacia finales de 2025 y comienzos de 2026, la pobreza general en Argentina superó el 50%, mientras que la indigencia alcanzó picos del 17,5%, de acuerdo con mediciones difundidas por la Universidad Católica Argentina (UCA).






















