Pese a las advertencias sobre la contaminación del sector, camiones atmosféricos continúan descargando líquidos cloacales en la costa. El Municipio colocó carteles que prohíben bañarse y pescar, pero todavía no hay una solución definitiva para frenar el impacto ambiental.
La playa Stella Maris de Comodoro Rivadavia continúa expuesta al vertido de líquidos cloacales, mientras el Municipio asegura que evalúa alternativas para avanzar con su saneamiento. La situación genera cuestionamientos por la continuidad de las descargas de camiones atmosféricos en un sector que las propias advertencias oficiales identifican como impactado.
Según la información recopilada por RTN sobre la problemática, varios camiones atmosféricos descargan diariamente líquidos cloacales en la zona de las calles Dalle Mura y Saturnino López, frente al Laboratorio de Aguas. Allí funciona una planta de tratamiento que lleva años sin operar.
A esto se suma el deterioro del emisario marino de la zona sur, que se encontraría dañado a unos 50 metros de la costa. El vertido de residuos cloacales alcanza así la playa y contribuye al deterioro ambiental de un espacio que durante décadas fue uno de los más concurridos de Comodoro.
Carteles para prohibir el uso de la playa, pero las descargas continúan
En los últimos días, el Municipio colocó carteles preventivos en el paseo costero para prohibir bañarse y pescar en el sector, bajo el argumento de que se encuentra impactado y en proceso de saneamiento.
Sin embargo, mientras se advierte a vecinos y visitantes que no utilicen la playa, los camiones atmosféricos continúan descargando líquidos cloacales en el lugar, según la información disponible.
La respuesta de la secretaria de Gobierno, Jordana Mrla se acota a la evaluación de alternativas para remediar el área. Hasta el momento, no se informó una fecha para el cese de las descargas ni un plazo concreto para completar el saneamiento.
Contaminación fecal y residuos que permanecen en la arena
El problema no se limita a la prohibición de bañarse o pescar. El vertido de líquidos cloacales también genera preocupación por la presencia de materia fecal, los residuos que quedan en la arena, los malos olores y la proliferación de moscas en el entorno.
La contaminación de Stella Maris cuenta, además, con antecedentes científicos. Un estudio publicado en 2013 por investigadores vinculados a la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco analizó muestras de agua y sedimentos de la playa y detectó elevados recuentos de microorganismos que evidenciaban contaminación fecal. La investigación también identificó la permanencia de enterobacterias y coliformes en los sedimentos.
A estos factores se suman los residuos del antiguo basural que permanecen enterrados en la playa y los líquidos provenientes de industrias que funcionan en el barrio. Pese a las tareas de limpieza realizadas por vecinos y grupos ambientalistas, los problemas ambientales persisten.
Una playa utilizada por vecinos y deportistas
La situación también afecta a quienes utilizan habitualmente la costa. Durante el verano, el sector es frecuentado por deportistas que realizan trekking, atletismo, ciclistas y equipos de fútbol que desarrollan allí sus pretemporadas.
También es un espacio utilizado por familias del barrio que no cuentan con vehículos para trasladarse a otras playas, además de marisqueros y pescadores que dependen de la costa para desarrollar sus actividades.
La semana pasada, vecinos de Stella Maris recurrieron a las redes sociales para solicitar ayuda para construir una escalera con cubiertas en desuso que les permitiera acceder de manera más segura a la playa. En medio de ese reclamo, aparecieron los carteles que prohíben utilizar el sector.
