La Unión Europea ha prohibido al menos 4.000 sustancias químicas, como algunos colorantes azoicos y el alcohol isopropílico, que se utilizan habitualmente en las tintas para tatuajes. Su legislación sobre Registro, Evaluación, Autorización y Restricción de Sustancias Químicas (REACH), explica que en el mercado se pueden encontrar fácilmente alternativas más seguras a estas sustancias químicas nocivas.
Según explica la Unión Europea, las nuevas restricciones buscan que se disminuyan los efectos graves para la salud, como el cáncer, las reacciones alérgicas crónicas y otras reacciones inflamatorias de la piel relacionadas con las tintas utilizadas para los tatuajes y el maquillaje permanente.
Al conocerse ésta decisión de salud, sobre la población, ha provocado un amplio rechazo entre los tatuadores, quienes han firmado una petición con más de 175 mil profesionales del sector. Puntualmente indican que los pigmentos Azul 15:3 y el Pigmento Verde 7 para los que actualmente no existen sustitutos en el mercado.
«Hay alternativas para los pigmentos amarillos, rojos y naranjas, pero no para los pigmentos azules y verdes. Esto lleva a la desaparición del 60 por ciento de los colores en 2023 y hace que los tatuajes de color sean imposibles», dijo el tatuador Bold.
Los tatuajes forman parte de la cultura moderna y dejaron hace tiempo, de ser visto como una cualidad marginal. Para un tatuaje, las agujas deben perforan miles de veces la epidermis en un solo minuto inyectando sustancias químicas, que son absorbidas por el organismo en el transcurso de los años y que algunos estudios científicos cuestiones su peligrosidad sobre la salud, lo que llevó a la Unión Europea para avanzar en la prohibición.























