El presidente Javier Milei volvió a cuestionar al marxismo, esta vez durante un acto frente a alumnos de cuarto y quinto año de la escuela ORT, en el barrio porteño de Almagro, donde calificó a Karl Marx como “satanista” y sostuvo que sus teorías implican el exterminio de personas.
Frente a adolescentes de entre 16 y 18 años y autoridades educativas, Milei afirmó que el marxismo no constituye simplemente una teoría económica con errores que puedan corregirse, sino que lo definió como una “teoría satánica”.
Según planteó el Presidente, en su desarrollo más extremo, el marxismo supone “el exterminio físico de individuos”. También vinculó las experiencias históricas de los regímenes que adoptaron esas ideas con más de 100 millones de muertes y con la pobreza de las sociedades en las que fueron implementadas.
Durante su exposición, Milei también cuestionó el papel que el marxismo asigna al Estado. Sostuvo que plantea un “Estado total” y que busca convertirlo en una especie de sustituto de Dios, con poder absoluto y sin rendición de cuentas.
El mandatario llevó su crítica al terreno religioso y presentó al marxismo como el extremo opuesto a lo que definió como el “programa de Dios”. Según su interpretación, mientras este último conduce a la abundancia y la armonía espiritual y material, el marxismo tendría como resultado “miseria, muerte e infierno en la tierra”.
Finalmente, Milei sostuvo que la confrontación entre ambas concepciones no debe entenderse solamente como una discusión política, sino como una elección de carácter moral.
