El hallazgo de más de 300 guanacos muertos a la vera de la Ruta Nacional 40, en un sector de Santa Cruz cubierto por nieve, generó preocupación entre pobladores, especialistas y conservacionistas.
La situación fue advertida por una turista chilena, quien registró la presencia de los animales sin vida y dio a conocer las imágenes. La magnitud de la mortandad abrió interrogantes sobre las causas y, hasta el momento, no existe un informe oficial que permita establecer qué provocó la muerte de los ejemplares.
Entre las posibilidades que analizan los especialistas aparece el impacto de las condiciones climáticas extremas. La acumulación de nieve y hielo podría haber dificultado el acceso de los guanacos al alimento y provocado un escenario de frío e inanición.
También se analiza el posible efecto de los alambrados instalados en los campos de la zona. Estas estructuras podrían haber limitado los desplazamientos de las manadas en busca de alimento o refugio frente al temporal.
Otra hipótesis apunta a posibles atropellos. La presencia de los animales sobre la ruta, sumada a las condiciones de visibilidad reducida durante las nevadas, podría haber derivado en accidentes con vehículos que circulaban por el sector.
Por último, tampoco se descartan otras formas de intervención humana, entre ellas la caza furtiva o posibles matanzas intencionales.
Mientras no se conozcan los resultados de una investigación que permita determinar el origen de la mortandad, la presencia de cientos de guanacos muertos en uno de los principales corredores viales de la Patagonia mantiene la preocupación por el impacto sobre la fauna silvestre de la región.































