José Alberto “Pepe” Mujica Cordano, conocido universalmente como Pepe Mujica, falleció esta tarde en su país natal. Fue mucho más que un presidente de Uruguay (2010-2015), Fue un símbolo de resistencia, austeridad y compromiso con la justicia social, cuya vida como militante y líder político dejó una huella imborrable en América Latina y el mundo.
Desde su lucha como guerrillero tupamaro hasta su presidencia marcada por reformas progresistas, Mujica encarnó una forma distinta de hacer política, cercana al pueblo y despojada de ostentaciones.
Su relación con líderes como Néstor y Cristina Kirchner reflejó tanto afinidades ideológicas como tensiones, mientras que su fallecimiento genera un eco global de reconocimiento y duelo. A continuación, se repasa su trayectoria, logros, relaciones y el impacto de su partida.
Una vida de lucha: de guerrillero a estadista
Nacido el 20 de mayo de 1935 en Montevideo, Mujica creció en un entorno humilde que moldeó su sensibilidad hacia las desigualdades sociales. En los años 60, se unió al Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros, una guerrilla urbana de izquierda que buscaba derrocar un sistema que consideraban opresivo. Como tupamaro, participó en acciones armadas, lo que lo llevó a ser encarcelado durante casi 15 años bajo la dictadura militar uruguaya (1973-1985). Su tiempo en prisión, marcado por torturas y condiciones inhumanas, incluyó años en aislamiento, donde llegó a entablar una conexión simbólica con una rana para mantener su cordura.
Tras su liberación en 1985, Mujica se reinventó como político dentro del Frente Amplio, una coalición de izquierda. Su carisma, autenticidad y compromiso lo llevaron a ser ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca (2005-2008) y, finalmente, presidente de Uruguay en 2010. Su vida como militante nunca se apagó: incluso en sus últimos días, enfermo de cáncer, afirmó que seguiría “ladrando” por un mundo mejor.
Logros como presidente: un legado progresista
La presidencia de Mujica (2010-2015) se destacó por su enfoque en la justicia social, la igualdad y la innovación legislativa, convirtiendo a Uruguay en un referente de democracia y progreso. Entre sus principales logros destacan:
- Legalización de la marihuana: Uruguay se convirtió en el primer país del mundo en legalizar la producción, distribución y consumo de marihuana en 2013, una medida impulsada por Mujica para combatir el narcotráfico y promover la regulación estatal.
- Matrimonio igualitario y aborto: Bajo su gobierno, Uruguay aprobó el matrimonio entre personas del mismo sexo (2013) y la despenalización del aborto (2012), consolidando al país como líder en derechos sociales en América Latina.
- Austeridad y cercanía con el pueblo: Mujica rechazó vivir en el palacio presidencial y continuó residiendo en su modesta chacra en Rincón del Cerro, donando gran parte de su salario a causas sociales. Esta austeridad le valió el apodo de “el presidente más pobre del mundo”, aunque él prefería definirse como alguien que vivía con lo necesario.
- Crecimiento económico con inclusión: Su gestión combinó un crecimiento económico sostenido con políticas de redistribución, reduciendo la pobreza y fortaleciendo la clase media. Mujica priorizó la educación y la infraestructura rural, manteniendo el equilibrio entre desarrollo y equidad.
- Discurso global sobre consumo y sostenibilidad: En la cumbre Río+20 (2012), Mujica pronunció un discurso histórico que cuestionó el consumismo y abogó por un desarrollo sostenible, resonando en audiencias globales y consolidando su imagen como filósofo-político.
Su presidencia no estuvo exenta de críticas, como las tensiones con sectores conservadores o el conflicto con Argentina por la planta de celulosa en el río Uruguay. Sin embargo, su capacidad para dialogar y su autenticidad lo convirtieron en una figura respetada incluso por sus adversarios.
Relación con Néstor y Cristina Kirchner: afinidades y desencuentros
La relación de Mujica con Néstor y Cristina Kirchner, presidentes de Argentina entre 2003 y 2015, fue compleja, marcada por momentos de camaradería y desencuentros públicos. Como líderes de izquierda, compartían un compromiso con la justicia social y la integración latinoamericana, pero sus estilos y contextos políticos generaron roces.
- Con Néstor Kirchner: Mujica reconoció el “empuje” de Néstor y su compromiso con los derechos humanos y la reactivación de la militancia juvenil en Argentina. En 2021, a diez años de su fallecimiento, Mujica destacó que Kirchner “le puso pila al renacimiento de una parte de la juventud argentina”. Sin embargo, durante el conflicto por la planta de celulosa en el río Uruguay (2005-2010), Mujica, entonces ministro, tuvo roces con Kirchner, a quien calificó de “baboso” en 2013, en un comentario captado por un micrófono abierto.
- Con Cristina Kirchner: La relación con Cristina fue aún más tensa. En 2013, Mujica provocó un escándalo diplomático al decir, sin saber que estaba siendo grabado, “esta vieja es peor que el tuerto”, refiriéndose a Cristina y Néstor, y calificándola de “terca” frente al “más político” Néstor. Aunque luego ofreció disculpas, el episodio reflejó diferencias en sus estilos de liderazgo. En 2024, Mujica volvió a criticar a Cristina por no ceder el liderazgo del peronismo a nuevas generaciones, llamándola “grosera” pero “admirable” y reconociendo su peso político en Argentina.
A pesar de estos roces, hubo momentos de acercamiento. En febrero de 2025, Cristina visitó a Mujica en su chacra, en un encuentro descrito como una “charla de militantes” junto a Lucía Topolansky, esposa de Mujica. Cristina destacó la reunión como un momento de análisis político y agradeció la hospitalidad de la pareja. Además, Cristina expresó apoyo público a Mujica tras su diagnóstico de cáncer en 2024 y celebró el triunfo de Yamandú Orsi, delfín político de Mujica, en las elecciones uruguayas de 2024.
Mujica, por su parte, abogó por la renovación generacional, un tema que marcó sus críticas no solo a Cristina, sino también a otros líderes como Evo Morales. En su encuentro de 2025, le recomendó a Cristina ser “caudilla de los pibes”, instándola a guiar a las nuevas generaciones sin monopolizar el poder.
Repercusiones en X por su fallecimiento: un adiós global
El fallecimiento de Pepe Mujica tras una batalla contra el cáncer de esófago que se expandió a otros órganos, genera una ola de tributos en X de mandatarios, figuras mundiales y ciudadanos comunes. Aunque no se proporcionan detalles específicos de los mensajes en X posteriores a su muerte, el impacto de su figura en la plataforma fue evidente en publicaciones previas que resaltaron su legado. Por ejemplo:
Del mismo modo, líderes mundiales despiden a Mujica, menos el presidente argentino Javier Milei, que aún no ha enviado sus respetos al pueblo uruguayo y tampoco a la familia del ex presidente.
Conclusión: un legado inmortal
Pepe Mujica no fue solo un presidente, sino un símbolo de coherencia entre discurso y acción. Su vida como militante tupamaro, su presidencia transformadora y su relación ambivalente con líderes como los Kirchner reflejan una trayectoria de lucha, contradicciones y aprendizaje. Su austeridad, su defensa de los derechos sociales y su crítica al consumismo dejaron un legado que trasciende fronteras. En X, su muerte marcó un momento de reflexión global, donde mandatarios y ciudadanos reconocieron a un hombre que, hasta el final, vivió para “gritarle gracias a la vida”.
























