Con la llegada del invierno y el aumento del uso de sistemas de calefacción, el consumo eléctrico vuelve a convertirse en una de las principales preocupaciones de los hogares. En ese contexto, un informe del Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) analizó el rendimiento de distintos equipos y determinó cuáles generan un menor impacto en la factura de luz.
El estudio comparó el consumo mensual de diferentes alternativas de calefacción eléctrica bajo un mismo escenario: un uso de cuatro horas diarias, cinco días por semana, equivalente a unas 20 horas semanales.
Los resultados muestran diferencias importantes entre los distintos sistemas. Los aparatos con mayor consumo fueron los caloventores, las estufas halógenas y los radiadores eléctricos, que alcanzan un gasto estimado de 92,29 kilowatts-hora (kWh) por mes, incluso cuando cuentan con termostato.
En cambio, los vitroconvectores con termostato registraron un consumo de 61,52 kWh mensuales, alrededor de un 33% menos que los equipos anteriores.
Según el ENRE, la opción más eficiente corresponde a los equipos de aire acondicionado con tecnología Inverter utilizados en modo calor. Un modelo de 2.200 frigorías consume aproximadamente 40,49 kWh por mes, lo que representa un ahorro cercano al 56% respecto de un caloventor o un radiador eléctrico.
El organismo explicó que esta diferencia se debe al funcionamiento del sistema Inverter, que ajusta automáticamente la potencia del compresor según la temperatura del ambiente. De esta manera, el equipo evita trabajar permanentemente al máximo rendimiento, reduciendo el consumo de energía.
Los modelos tradicionales, en cambio, utilizan un compresor de velocidad fija que permanece funcionando a plena potencia mientras el equipo está encendido, lo que incrementa el gasto eléctrico.
El informe también comparó el consumo entre equipos Inverter y convencionales de distintas capacidades. En todos los casos, la tecnología Inverter mostró un ahorro cercano al 35%.
De acuerdo con las estimaciones del ENRE, los consumos mensuales son los siguientes:
Aire acondicionado Inverter de 2.200 frigorías: 40,49 kWh.
Aire acondicionado convencional de 2.200 frigorías: 62,29 kWh.
Aire acondicionado Inverter de 3.500 frigorías: 64,48 kWh.
Aire acondicionado convencional de 3.500 frigorías: 99,21 kWh.
Aire acondicionado Inverter de 4.500 frigorías: 83,98 kWh.
Aire acondicionado convencional de 4.500 frigorías: 132,46 kWh.
Si bien los equipos Inverter suelen tener un costo de compra más elevado, el ENRE sostiene que el menor consumo energético permite amortizar esa diferencia con el paso del tiempo.
Finalmente, el organismo recomendó revisar siempre la etiqueta de eficiencia energética antes de adquirir un equipo. Esa clasificación permite conocer el rendimiento de cada modelo tanto en refrigeración como en calefacción y facilita la elección de los aparatos que consumen menos electricidad.
