Las fiestas de fin de año representan un tiempo que invita a la celebración y el disfrute, pero también suelen venir acompañadas de excesos en la alimentación y el consumo de alcohol. Es normal querer compartir y disfrutar sin restricciones, pero esto puede afectar tanto nuestra salud como los hábitos que hemos construido a lo largo del año.
“En cuanto a la alimentación para época de fiestas –explicó Benítez-, es importante priorizar opciones variadas y balanceadas. Llenar un plato con vegetales, proteínas magras y grasas saludables antes de ir por alimentos más calóricos o procesados. Esto no significa privarse de nada, sino asegurar que la mayor parte de lo elegido aporte nutrientes”, explicó Marcelo Benítez, nutricionista de Ospedyc.
“Con el alcohol pasa algo similar: si bien es parte de muchas celebraciones, se debe consumir con moderación. El alcohol aporta calorías vacías y puede deshidratar a una persona, así que se recomienda alternar las bebidas alcohólicas con agua y evitar consumirlo en exceso. Además, comer algo antes de beber ayuda a estabilizar los niveles de azúcar en sangre y reduce los efectos negativos”.
Qué hacer luego de los festejos
Retomar las comidas habituales con verduras, lácteos, carnes magras, frutas, cereales y al menos 8 vasos de agua en el transcurso del día. La mayor parte de la alimentación debe estar compuesta por frutas y verduras: al menos 5 porciones (una porción equivale a medio plato de verduras o una fruta)
“Algunos consejos más para recordar: mantener una vida activa, un peso adecuado y una alimentación saludable previene enfermedades, el consumo diario de frutas y verduras disminuye el riesgo de obesidad, diabetes, cáncer de colon y enfermedades cardiovasculares; y Disminuir el consumo de sal previene la hipertensión, enfermedades vasculares y renales, entre otras cosas”, finalizó Benítez.
