Los incendios forestales volvieron a ganar fuerza en Chubut en las últimas horas. El mix de temperaturas altas y ráfagas intensas disparó el avance del fuego en zonas rurales y forestales del sur argentino, obligando a reforzar los operativos en terreno.
El Servicio Meteorológico Nacional emitió alertas amarillas y naranjas para distintos sectores de la provincia. Ese escenario climático favorece tanto la propagación de focos ya activos como la aparición de nuevos frentes, lo que complica la tarea de los equipos.
Brigadistas, bomberos voluntarios y aviones hidrantes trabajan de forma coordinada para contener las llamas. También se evalúa pedir apoyo a otras provincias o a Nación para cubrir sectores más críticos si la situación escala.
El rebrote del fuego activó medidas de prevención más estrictas en comunidades rurales y áreas boscosas. Las autoridades pidieron a la población evitar cualquier acción que pueda generar chispas o fuego al aire libre, porque en este contexto el riesgo se dispara.
Además, hay un monitoreo meteorológico permanente para ajustar el despliegue operativo según cambien las condiciones del clima.
























