El presidente paraguayo formalizó su dimisión en medio del colapso de Ueno Bank, que dejó a casi 2,9 millones de clientes sin acceso a sus fondos. El Partido Colorado, liderado por el expresidente Horacio Cartes, retiró su respaldo al mandatario y acompañó el pedido de destitución.
La crisis financiera de Ueno Bank desencadenó una fuerte conmoción política en Paraguay y dejó al presidente Santiago Peña frente a una situación límite. Este jueves, el mandatario presentó formalmente su renuncia ante el Congreso, pero el intento de tratarla quedó sin resolución por falta de quórum, mientras avanzaba el proceso de juicio político en su contra.
El conflicto tomó un nuevo rumbo cuando Horacio Cartes, expresidente paraguayo y titular de la Asociación Nacional Republicana (ANR), anunció que el Partido Colorado acompañaría la destitución de Peña. La decisión significó un quiebre dentro del oficialismo, ya que Cartes había impulsado su candidatura presidencial en 2023.
La crisis tiene como epicentro el cierre de Ueno Bank, cuya intervención dejó a casi 2,9 millones de clientes sin posibilidad de acceder a sus depósitos. La entidad había informado dificultades para reponer unos 70 millones de dólares utilizados de su encaje legal y el Banco Central resolvió iniciar su proceso de resolución tras detectar un deterioro de su solvencia.
En ese contexto, diputados opositores y legisladores oficialistas disidentes impulsaron un juicio político contra el presidente. La Cámara de Diputados aprobó la acusación por unanimidad, con 78 votos, y remitió el expediente al Senado para continuar con el procedimiento.
Peña comunicó su decisión de renunciar mediante un mensaje publicado en su cuenta de X y posteriormente formalizó la dimisión a través de una carta dirigida al titular del Congreso, Basilio Núñez. En el documento pidió que se garantice la devolución de los ahorros y que se protejan los fondos de los depositantes.
“Detrás de cada depósito hay años de esfuerzo, sacrificios y proyectos familiares”, expresó en la carta. También sostuvo que ningún cargo está por encima de la estabilidad de la República.
Sin embargo, la aceptación de la renuncia abrió una disputa política y jurídica. Sectores opositores rechazaron esa posibilidad porque, según advirtieron, Peña podría convertirse en senador vitalicio y conservar fueros, mientras que una destitución mediante juicio político lo dejaría sin esa protección.
La sesión convocada para tratar la dimisión no pudo avanzar porque legisladores del Partido Colorado abandonaron el recinto y dejaron al Congreso sin quórum. De esta manera, la renuncia quedó sin aceptación y el proceso de juicio político siguió adelante.
El Senado inició el tratamiento de la acusación y Peña anunció que se presentará para ejercer su derecho a defensa. Mientras tanto, el Gobierno confirmó que el mandatario permanece en Paraguay.
La crisis también tiene un impacto económico y social: millones de ahorristas esperan recuperar sus depósitos y el Banco Central anunció el inicio de los pagos de la garantía para los primeros beneficiarios.































