Ante la gravedad de los ataques, se convocó a una sesión de emergencia en Nueva York para el mediodía de hoy. La solicitud fue impulsada de manera conjunta por las representaciones de Rusia, China y Colombia.
Mike Waltz, Embajador de EE. UU. ante la ONU, presentará la postura estadounidense y se espera que presente pruebas de inteligencia sobre actividades de narcotráfico para justificar la «legítima defensa colectiva». Waltz ha sido un crítico feroz del multilateralismo cuando este “protege a dictadores”, según publica la Agencia Noticias Argentinas.
El embajador ruso calificó la captura de Maduro como un «secuestro internacional» y una violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas. Moscú advertió que este precedente destruye los cimientos del derecho internacional.
Beijing emitióo una comunicación oficial instando al «cese inmediato de las hostilidades» y advirtiendo que la estabilidad energética regional está en riesgo crítico. China mantiene importantes intereses en la infraestructura petrolera venezolana que ha sido parcialmente afectada por los bombardeos.
El Presidente de Colombia, Gustavo Petro, ordenó el acuartelamiento de las fuerzas en la frontera y solicitó a la Organización de Estados Americanos (OEA) una condena unánime, aunque la división interna en el bloque dificulta una resolución conjunta.























